Vega Sicilia Único es único

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Vega Sicilia

Vega Sicilia Único es el estandarte de la célebre bodega de la Ribera del Duero, buque insignia del grupo Tempos, al que también pertenecen Alion, Pintia y Oremus, y que participa en Macán junto a Benjamin de Rothschild. Su trayectoria y su proyección apelan a lo exclusivo y lo internacional cuando se habla de vino español.

Vega SiciliaVega Sicilia nació en 1864, cuando el vasco Eloy Lecanda compró la Abadía de Valbuena, en la provincia de Valladolid. Era una finca de 2 mil hectáreas, con una pequeña parte dedicada a la vid —quedan mil, con 210 de viñedo—, a partir de la cual se definió, hace más de siglo y medio, una clara vocación exclusiva e internacional. Hay otra constante en la historia de una explotación vitivinícola que cambió de manos en 1902, 1962 y 1982: siempre, un inversor que buscaba hacer negocio acabó enamorándose del vino gracias a Vega Sicilia y decidió dedicarse a ello. En la última transacción, alguien que quería comprársela a su propietario de entonces —el industrial venezolano Alejandro Newman— les pidió a David Álvarez y su compañía, Eulen, que hicieran de intermediarios y estos acabaron adquiriéndola ellos mismos.

Vega SiciliaUnos años después, con Pablo Álvarez al frente, Vega Sicilia inició una dinámica que sigue activa y con la que la bodega se convertía en matriz de un boyante grupo vitivinícola: Tempos. Primero fue Alión, en 1991, con la que Vega Sicilia participaba en el boom de los riberas con menos crianza. En 2001, con Pintia, vio el envite de interpretar una tempranillo, la de Toro, mucho más rústica que la de Ribera del Duero. En 2009 llegó la alianza con la rama vitivinícola de los Rothschild para crear Macán en la Rioja: los franceses querían comprar Vega Sicilia y acabaron embarcándose al cincuenta por cien en un proyecto común. Antes, en 1993, el grupo había incorporado Oremus [en la FOTO anterior], una bodega húngara con la que asumía el reto de intervenir en la reconstrucción de la tradición vitivinícola de Tokay tras la caída del comunismo: a los extraordinarios vinos dulces de podredumbre noble, se ha sumado el Mandolás —el primer varietal seco de furmint, la cepa autóctona de Tokay— y luego vendrá el Petrás, una apuesta por llevar el estilo de los blancos de Borgoña a esa región húngara.

El nuevo director general de Tempos, Antonio Menéndez, explicó todo esto en una sesión extraordinaria de la Escuela de Catas de Alicante con las últimas añadas de cada referencia, que aún no están en el mercado. Menéndez subrayó el carácter exclusivo de un grupo que no vende sino por cupos a una lista cerrada de 3.500 particulares y profesionales —a la manera de lo que hacía su fundador hace siglo y medio, que elaboraba exclusivamente bajo pedido—, tratando de acomodar una oferta de poco más de un 1 millón de botellas a una demanda de 5 sin incrementar la producción. También destacó su vocación internacional, ya que exporta el 70% de su producción a 140 países, con México, Suiza y EEUU a la cabeza, seguidos de Alemania, Reino Unido y China. A la hora de catar el Vega Sicilia Único y el Vega Sicilia Valbuena, insistió en que no se trata de un primer y un segundo vino a la manera de los burdeos, sino de dos maneras diferentes de interpretar un mismo viñedo y una misma técnica, con el doble de crianza —en madera y en botella— en el caso del primero, que sólo se elabora en las mejores añadas. Pero, con el vino en la copa, lo que nos quedó claro es que un Vega Sicilia Único —complejo, estructurado, equilibrado, longevo, impecablemente clásico— es un Vega Sicilia Único.

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